2009-05-23

Cataluña cree que el plan de recogida de medusas 'será un fracaso'


Ellos han experimentado ya con este sistema y 'no ha servido para nada'.
Abogan por la labor de vigilancia y las actuaciones cerca de la costa.


Enrique Fueris Calvià


El Institut de Ciències del Mar (ICM) de Barcelona no cree que el plan de recogida de medusas que el Ministerio de Medio Ambiente (MARM) ultima con los pescadores de Baleares y el resto de comunidades costeras del Estado sea un sistema efectivo contra la proliferación de cnidarios este verano. Y lo hace con conocimiento de causa. El biólogo del ICM Josep Maria Gili, señala que Cataluña ya experimentó con este sistema durante los últimos dos veranos y los resultados fueron «decepcionantes», por lo que vaticina que su puesta en marcha este año «será un fracaso».

El ICM pertenece al área de recursos naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científícas (CSIC), adscrito al Ministerio de Ciencia e Innovación y el Organismo Público de Investigación más importante de España. Después de que la Generalitat de Cataluña llevará a cabo el plan de recogida (sin la intervención del Ministerio), el ICM recomendó desecharlo por su poca efectividad.

El MARM llevó a cabo un plan piloto en 2007 en aguas mediterráneas que se consolidó en 2008. Las actuaciones se limitaron a las costas andaluzas y de Levante, ya que no se llegaron a concretar en Baleares. Esta semana se ultiman los detalles del nuevo acuerdo, que contempla la salida diaria de una embarcación de los 16 puertos de las Islas. Cada barco cobrará de 400 a 700 euros más 1,5 euros por kilo de medusas. Pese a los buenos augurios de la Conselleria de Agricultura y Pesca y de las propias cofradías, Gili se muestra escéptico: «Los dos años que se ha hecho aquí no ha servido de nada». El principal defecto de este sistema radica en que las embarcaciones se hacen a alta mar, a una distancia de la costa en la que su labor, opina Gili, no es efectiva. «Si vas mar adentro lo normal es que no encuentres medusas porque suelen vivir a 100-200 metros de profundidad; lo más aconsejable es tratar de retirarlas cuando se acercan a la costa, a unos 50-100 metros de ésta». Asimismo, considera un despilfarro de dinero y recursos que se flete una embarcación diaria para pescar medusas «cuando ni siquiera se sabe si ese día se van a encontrar». Por ello, explica que el sistema idóneo debería basarse en labores de vigilancia que definieran el momento de la actuación.

Las redes que deben usar los pescadores para retirarlas es otro de los agujeros de esta estrategia, opina, ya que descuartizan a las medusas provocando que sus tentáculos pululen sueltos y conservando aún sus cualidades urticantes. De esta manera, es más difícil avistar el peligro. En este sentido, Gili indica que algún año se ha constatado un gran número de picadas coincidiendo con un reducido número de avistamientos. La causa de esta extraña rara proporción es el desmembramiento.

Otro posible efecto secundario es la captura accidental de otras especies como el pez luna. En respuesta a esta observación, el presidente de la Federación de Cofradías de Baleares, Joan Cànaves, observaba hace pocos días que la red tiene una apertura en su parte inferior por la que los peces pueden escapar, aunque Gili objeta que pueden quedar heridos.

Otra cosa es que el programa constituya una buena fuente de ingresos de los pescadores en estos momentos de precariedad, tal y como apuntó la consellera balear de Agricultura y Pesca, Mercè Amer. «A todos nos gustaría que el MARM salvará la vida a los pescadores», señala Gili, «pero la realidad es que nunca se ha dispuesto una estrategia positiva en materia de medusas». Calvià –que ayer ponía en marcha su programa Calvia Sin Medusas– y Sant Antoni de Portmany, en Ibiza, son los dos únicos municipios baleares que siguen las indicaciones del ICM. Éstas se basan en una intervención eminentemente costera e incluyen también un protocolo seguro para la eliminación de medusas, que es su disolución al sol.

Ante todo y de cara al turismo y al bienestar de la población, Gili recomienda información y tranquilidad, ya que las medusas «son una realidad con la que hemos de aprender a convivir y por la que no existen motivos por los que alarmarse». Protegerse con una simple crema solar, advierte, puede bastar.

No hay comentarios: