2009-05-24

El Imedea descubre un sistema para predecir la llegada de bancos de medusas


El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados colaborará con el Consell de Eivissa para seguir la trayectoria de la ´carabela portuguesa´. También se podrá prever el recorrido de manchas de hidrocarburos.


PALMA MAR FERRAGUT El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, el Imedea, ha descubierto un sistema que permitirá predecir la llegada de bancos de medusas y la trayectoria que seguirán. Todo, gracias a una nueva forma de investigar las corrientes en el mar balear y las anomalías que en él se forman.Por primera vez en España, el instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de les Illes Balears han utilizado e integrado distintas formas de tecnología puntera para hacer predicciones más fiables. Según explicó la doctora del CSIC Ananda Pascual, entre otras cosas se han usado de forma combinada planeadores submarinos autónomos (o gliders), satélites de observación, boyas de deriva y un barco oceanográfico, además de los modelos habituales de predicción de corrientes.Con todos estos recursos, el equipo liderado por Pascual en el departamento de Tecnologías Marinas, Oceanografía Operaciones y Sostenibilidad, ha detectado un remolino anticiclónico cerca de la costa noroeste de Mallorca que bloquea la corriente balear e impide que siga su camino habitual a lo largo de esta costa. Ha sido de capital importancia el uso de dos gliders, uno que trabajaba a doscientos metros y otro que llegaba hasta los mil, para medir profundidad, salinidad y temperatura.
Remolinos y corrientes
Estos índices sirven para detectar las anomalías (como los remolinos) con más precisión que nunca, según explicó Pascual, algo que abre un mundo de posibilidades a la hora de predecir fenómenos relacionados con las corrientes. No se trata sólo de las medusas: esta nueva forma de investigar –que permite detectar remolinos y analizar con mucho detalle las corrientes– servirá también para predecir las trayectorias de las manchas de hidrocarburos en caso de que se produzca un accidente con un buque que transporte sustancias tóxicas.Cuando se produjo el vertido del mercante ´Don Pedro´ en Eivissa hace dos años, el Imedea ya colaboró aplicando los modelos de predicción habituales, pero como explica Pascual, ahora, utilizando las boyas y los gliders estarían en condiciones de hacerlo de una forma «más precisa que nunca». Ahora, el Instituto volverá a colaborar con el Consell Insular de Eivissa para seguir con el nuevo sistema la trayectoria de la carabela portuguesa, detectada por los alrededores de Formentera y conocida como ´medusa asesina´.Una tercera aplicación es comprender mejor qué papel juegan los océanos en el cambio climático, ya que esta nueva forma de investigar permitirá hacer predicciones de temperatura a más largo plazo.
Pascual advierte que de momento sólo se ha abierto un camino y que se ha de seguir investigando. El objetivo final es conocer cómo son las corrientes marinas (incluyendo las corrientes verticales, algo que aportará mucha información a los biólogos) y averiguar hasta qué punto los modelos de predicción y los datos de los satélites son fiables y válidos.

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